jueves, 12 de abril de 2018

An English activity for Trinity


STRIPES SENTENCES ACTIVITY

I like to use this activity with my students at the beginning of the class as a warm up.
This is a way to practice not only grammar structures related to the book and but also to prepare the oral part of the Trinity exam.
I have prepared coloured cardboard stripes of 5cm wide and 15/20 cm long, depending on the length of the sentence or question.
I show them and I ask one by one to refresh grammar and vocabulary, they have to answer if it is a question or complete the sentences if it is a description. Some times I ask individually and some others I divide the class into two groups and start a competition.
At the end if there is a winner one of the group will be the teacher and will show the stripes.

Sentences:
-       WHERE ARE YOU FROM?
-       WHERE DO YOU LIVE?
-       WHAT GRADE ARE YOU IN?
-       DO YOU STUDY ENGLISH AT SCHOOL?
-       DO YOU LIKE YOUR ENGLISH CLASS?
-       IS THERE A PARK NEAR YOUR SCHOOL?
-       CAN YOU DESCRIBE YOUR BEDROOM?
-       DO YOU HAVE ANY BROTHERS OR SISTERS?
-       WHAT TIME DO YOU GET UP?
-       WHAT DO YOU HAVE FOR BREAKFAST?
-       WHICH IS YOUR FAVOURITE SUBJECT?
-       WHO IS YOUR BEST FRIEND?
-       HOW MANY STUDENTS ARE THERE IN YOUR CLASSROOM?
-       DO YOU PLAY ANY INSTRUMENT?
-       DO YOU LIKE MUSIC?
-       DO YOU LIKE WATCHING FILMS?
-       WHICH IS YOUR FAVOURITE FILM?
-       DO YOU HAVE ANY HOBBBIES?
-       ……………………………………..
-       ………………………………………

Any teacher can complete the sentences they need according to the unit, grammar structure, or vocabulary he/she is teaching.



Licencia seleccionada



domingo, 28 de enero de 2018

¿MADRE CORAJE?


Madres corajes hay muchas, casi diría que todas lo somos. En mi opinión madre coraje son todas las que son madres. Todas tienen que luchar por sus hijos de una u otra manera, quizá parezca que unas lo tengan más fácil que otras, pero en definitiva es una lucha continua contra adversidades constantes.

En mi caso tengo que reconocer que ha sido muy duro. Pensaba que los nueve meses de embarazo y el parto sería lo más duro y lo más difícil de tener un hijo, en realidad es lo que más se ve y lo que más se “valora”, todo el mundo admira, quiere y cuida a la mamá que está “esperando” y todo el mundo va a verte al hospital con flores y a ver al niño recién nacido “tan guapo”, lo sea o no, es tan monoo…

Incluso lo que viene después, aunque para algunas madres puede resultar duro, atenderle, darle de mamar, cambiar pañales, pasar noches en vela, su primer diente, su primera fiebre, cuidarle, criarle, educarle… Para mí fue muy lindo y lo recuerdo como unos momentos que nunca olvidaré, creo que son muy necesarios porque son un gran lazo de unión entre madre e hijo.

Lo duro vino después, cuando tan absorbida por toda esta dedicación no te das cuenta que tu marido no está prácticamente en casa porque se pasa el día “trabajando”, y sólo eres consciente cuando tu hijo, con sus primeras palabras, echa de menos a su padre y empieza a preguntar por él, sobre todo justo cuando vas a acostarle y se pone a gritar llorando, llamándole y nada de lo que digas le consuela… es duro… Es entonces, cuando tu propio hijo te hace ser consciente de la realidad en la que estás.

Y es cuando empiezas a ver cosas que no te cuadran, cuando ves la verdadera relación que llevas con tu marido, en la que todo son problemas y discusiones por nada y por todo. Y observas con tus cinco sentidos que ambos no habláis el mismo idioma, ni siquiera vais en la misma dirección. No entiendes en que punto te encuentras y que sentido tiene todo lo que has vivido hasta ahora, al menos desde mi punto de vista que siempre he entendido que la familia y el tener hijos es cosa al menos de tres.

Y es cuando te empiezas a plantear que es lo mejor para ese niño que está empezando a conocer el mundo, ¿seguir los tres en el mismo barco en esa convivencia dura o intentar darle una vida mejor y seguir rumbos distintos? Es un proceso mental complicado, sobre todo cuando has tenido una educación en la que el matrimonio es para toda la vida, en el que es un continuo crecer y aprender el uno del otro pase lo que pase. Pero si en ese barco sólo uno es el timonel y es el que lucha contra viento y marea, siendo tu propio compañero de viaje el que provoca todo tipo de tempestades y adversidades en las que el timonel es abatido continuamente y él y sus tripulantes siempre tienen todas las de perder… ¿Entonces? ¿Qué opción debes elegir? ¿Cuál es la más adecuada para ese niño que acaba de llegar?, ¿Seguir juntos a pesar de todo, o darle una vida más tranquila en la que pueda crecer y vivir en un ambiente mucho más relajado?

Al final la mejor opción fue separarme, creyendo que ahí se acabarían todos mis problemas sin saber que precisamente es cuando empezó todo…

Arrasó todo lo que yo tenía: mis amigos, mi familia, mi trabajo..., me seguía, me acosaba, me amenazaba, me insultaba delante de mi hijo… Al final tuve que denunciarle en contra de mis principios y parece que todo ese acoso cesó durante un tiempo. Ahora sigue haciendo lo mismo con la única personita que nos une y quiero pensar que en mi constante lucha mi hijo será coherente y una gran persona a pesar de todo.

Desde entonces hasta ahora he tenido que reconstruir mi vida al tiempo que intentaba educar, dirigir y mantener estable a mi hijo continuamente cuando volvía los fines de semana de casa de su padre. He tenido que esforzarme para demostrar que soy una buena hija, una buena hermana, una buena amiga, una buena trabajadora y… una buena madre.

Ahora, después de casi ocho años ya me he cansado de demostrar lo que realmente soy. Ahora “voy a ser” y voy a dejar de demostrar.
En realidad voy a ser como soy y como he sido siempre. Antes de embarcarme en la aventura del matrimonio era una mujer de éxito, con una familia que me adoraba, unos amigos que me querían, un trabajo en el que había triunfado, con una casa preciosa… Ahora vuelvo a tener todo eso pero con un niño encantador, por el que tengo que seguir luchando y protegiendo de una de  las personas que más quiere y confía.